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Alojamientos para un curso en el extranjero: ¿familia o residencia?

El alojamiento es uno de los aspectos más importantes de definir cuando estamos a punto de vivir una experiencia de inmersión en un país anglosajón. Sin embargo, no se trata solo de una cuestión de comodidad o bienestar; si sabes aprovecharlo, puede ser una fuente directa de aprendizaje del idioma.

Recuerda que, en una situación como esas, son valiosos tanto los conocimientos que adquirimos en la academia o centro de estudios en donde hagamos nuestro curso como lo que podamos adquirir en el día a día de nuestra estancia.

 

Alojamientos para un curso en el extranjero: familia o residencia

 

La inmersión en el inglés y distintas formas de alojamiento

Algunos estudiantes prefieren alojarse por su cuenta en residencias específicamente diseñadas para la ocasión. Son lugares en los que se les proporciona todo lo relacionado al alojamiento al más estilo universitario.

Otros, por el contrario, son partidarios de compartir un piso con compañeros o amigos que tengan inquietudes e intereses similares. Es lo que sucede con muchos de los españoles que estudian y trabajan en grandes ciudades del Reino Unido, como Londres, y que hacen piña para ahorrar gastos y acompañarse unos a otros.

Un tercer grupo, aunque menos significativo que los otros dos, lo conforman aquellos que optan por vivir una experiencia de inmersión plena y obtienen una plaza para vivir junto a una familia nativa durante toda su estancia.

Este último caso es el de las AuPair, chicas que encuentran alojamiento en casas de familias británicas (o del país que hayan elegido como destino) y que compaginan sus estudios con labores domésticas por las que reciben un salario básico. Es otra de las formas de inmersión plena más demandadas en la actualidad.

Sin embargo, no es una opción exclusiva para chicas que cumplan con este perfil. Es posible vivir en casa de una familia nativa simplemente para enriquecer tu experiencia lingüística y, de paso, aprender otras costumbres.

 

¿Por qué elegir una familia de acogida si viajas al extranjero?

Numerosas familias en los países anglosajones esperan con los brazos abiertos a todos aquellos estudiantes que quieran tener un contacto directo con sus costumbres, sus hábitos, su cultura y, claro, con el idioma inglés.

Pese a que en los últimos años han surgido nuevas alternativas para el alojamiento de estudiantes y profesionales en un país angloparlante, en la actualidad ésta continúa siendo una de las opciones más demandadas. ¿Por qué ocurre tal cosa? ¿Qué hace tan interesante el hecho de vivir con una familia nativa?

  • Evitarás los trámites propios de los alquileres. Bien es sabido que para alquilar una habitación o un piso en ciudades como Londres o Dublín se exigen requisitos que muchas veces no podemos cumplir. También que el trámite no siempre es tan rápido como nos gustaría. Pues bien, con una familia de acogida no pasarás esos problemas: todo estará al alcance de tu mano.
  • Tendrás contacto directo con la cultura del país de destino. Vivir con una familia te ayudará a aprender todo lo relacionado con la cultura del lugar que hayas elegido para tu estancia. ¡Y lo vivirás en primera persona y día a día!
  • Mantendrás contacto directo con el inglés. También es la mejor elección si aspiras a tener un buen dominio de este idioma. El trato diario con tu familia de acogida te ayudará a enriquecer tu vocabulario, a comprender algunos giros lingüísticos, a identificar sonidos y acentos y, en últimas, a hablar casi como un nativo. ¡Es casi tan valioso como una escuela!
  • No perderás tiempo en búsqueda de pisos o habitaciones. Si hablas con una agencia o contactas con la familia de acogida con antelación, no tendrás que destinar tiempo de tu estancia en la búsqueda de un sitio para vivir, algo que por lo general suele ser engorroso y requiere dedicación.

 

Ventajas de elegir una residencia para estudiantes

La otra gran alternativa por la que optan algunos estudiantes es vivir en una residencia durante el tiempo de su estancia en el extranjero. Londres, por ejemplo, es una capital que recibe anualmente a cientos de estudiantes con este objetivo y por ello algunas zonas de la ciudad (o de su periferia) están destinadas exclusivamente a su acogida.

Las residencias estudiantiles son una opción convencional, pero que también supone algunas ventajas. Repasemos algunas:

  • Entrarás en contacto con personas con intereses similares. Muchas de las residencias en el extranjero sirven para compartir tu experiencia con otros estudiantes que han llegado allí con aspiraciones similares a las tuyas. Y de ahí al compañerismo la amistad y solo hay un paso. Además, ten en cuenta que al vivir en el extranjero tus redes de apoyo se reducen y, por tanto, es importante contar con personas de tu confianza.
  • Son flexibles en lo referente al tiempo de estancia. Existen residencias que te proporcionan alojamiento solo por unos días y otras por un año entero. Es cuestión de elegir la que más te convenga en función de tu curso de inglés. Incluso, algunas residencias acogen estudiantes que trabajan y estudian a la vez.
  • Hay muchas opciones según tus necesidades geográficas. Vivir lejos de tu escuela o centro de estudios puede convertirse en un problema, sobre todo en ciudades grandes como Londres o Dublín. Por ello, siempre puedes elegir una residencia que esté cerca de la zona geográfica en la que te mueves; no tienes que ceñirte a algo preestablecido.
  • Tendrás cubiertos otros servicios básicos. La alimentación, el lavado de ropa y el acceso a Internet, entre otros, son servicios que suelen incluirse en los paquetes de alojamiento de las residencias para estudiantes. Esto es algo que supone una gran ayuda, sobre todo porque podrás centrarte en tus estudios sin preocuparte por estas cuestiones.

 

 

Vivir con una familia de acogida o en una residencia de estudiantes son alternativas de alojamiento que pueden ayudar a que tu experiencia de inmersión lingüística en un país angloparlante sea más fructífera y cómoda. Ninguna es mejor que otra. Todo depende de tus prioridades, de tu capacidad de adaptación y de tu facilidad para compartir con otros y aprender de ellos. Y tú, ¿cuál elegirías?

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¿Alojamiento en familia o en residencia?

Cuando pensamos en enviar a nuestros hijos a un curso al extranjero, una de las primeras dudas que se nos plantea es elegir que se alojen en una familia de acogida nativa o en una residencia de estudiantes. ¿Dónde estarán mejor cuidados? ¿Dónde se sentirán más cómodos? ¿Dónde aprenderán más inglés?

Por nuestra experiencia, no hay un tipo de alojamiento perfecto, sino uno más adecuado para cada tipo de estudiante y que cambia según su madurez. Los estudiantes más jóvenes, que viajan por primera vez, o que son bastante dependientes de sus padres, es recomendable que se alojen en una residencia.

Las residencias en los países de habla inglesa suelen ser colegios privados, que durante el verano alquilan sus instalaciones a escuelas de enseñanza del inglés como lengua extranjera. En las residencias se alojarán grupos de españoles, pero también de otras nacionalidades, con lo que se favorece la práctica del idioma, el respeto por otras culturas y el aprendizaje a la convivencia.

Las comidas y las clases se suelen dar en la propia residencia, con lo que los estudiantes están muy controlados. Todos los días se organizan actividades deportivas, juegos o se proyectan películas. También se realizan excursiones periódicas, pero siempre van acompañados de monitores. Éstos duermen en la residencia, normalmente en habitaciones próximas a los estudiantes, por lo que están muy pendientes de sus necesidades y obligaciones en el curso.

De esta forma, al estar con otros niños españoles, no hablarán inglés todo el día, pero su integración será más rápida y se sentirán mucho más arropados por los compañeros y monitores. Esto facilita un mayor aprovechamiento del curso. También con esta opción se puede predecir como será las condiciciones de vida y como es el alojamiento porque no existen muchas diferencias entre las residencias a través de los colegios privados.

Residencia Liverpool

 

Por otra parte, el alojamiento en familia es lo más conveniente para estudiantes que ya han viajado antes al extranjero. Las ventajas son:

  • Reforzará constantemente lo aprendido en clase en situaciones totalmente auténticas que no podría encontrar en una residencia y que prepara el estudiante para el mundo real donde, especialement si tienen ganas de viajar o vivir en el extranjero en el futuro.
  • Vivirá las 24 horas al día de inmersión total en la forma de vida y cultura, enriquecimiento y crecimiento imprescindible para su madurez como persona.
  • Tendrá que resolver por sí mismo ciertas situaciones como despertarse, coger el autobús solo, comprar cosas en las tiendas, importantes para su independencia, por lo que no podemos pretender que el monitor esté las 24 horas detrás de nuestro hijo. Aunque por supuesto está disponible para lo que necesiten.

Tenemos que pensar que las familias inglesas, irlandesas o maltesas acogen estudiantes por motivos fundamentalmente económicos, aunque también pasan una serie de entrevistas y sesiones formativas que garantizan que son familias adecuadas para cuidar y relacionarse con jóvenes extranjeros. Por tanto, no podemos esperar que nuestro hijo tenga las comodidades y cuidados de casa. Además, las costumbres con respecto a estructuras de las casas, horarios y limpieza suelen ser muy diferentes a las de nuestro país. Lejos de suponer un “trauma”, esta experiencia ayudará al estudiante a apreciar más su vida en España y a valerse más por sí mismo, y además, el curso “sólo” dura un mes.

En realidad los estudiantes suelen encontrar una familia con que quieren mantenerse en contacto a causa de su generosidad y el ambiente más amable y acogedor que las residencias. Puede ser reconfortante saber que te quedas con una familia que conoce bien el lugar pero por supuesto eso no es garantizado – unas familias agotan más tiempo a la experiencia del estudiante que otras.

Normalmente las familias acogen 2 estudiantes por habitación y, en ocasiones, puede llegar a haber hasta 4 estudiantes en la casa, siempre del mismo sexo. Esto obligará al estudiante a ser ordenado y disciplinado a la hora de compartir las zonas comunes. Es recomendable que si el estudiante no tiene mucho nivel de inglés, comparta la habitación con otro estudiante español el primer año. No es bueno intentar forzar a que el estudiante hable inglés todo el tiempo. El aprendizaje de un idioma es algo progresivo, y hay que basarse en las capacidades existentes poco a poco para que el estudiante no piense en el idioma como actividad negativa y para que el estudiante tiene muchas ganas de mejorar su inglés.

Todas estas experiencias, aunque al principio “duras”, necesitan una adaptación, y así debemos explicárselo a nuestros hijos, ya que son muy positivas para ellos. A fin de cuentas, las cosas que les cuestan a primera vista serán las que les han ayudado al desarollo personal en cuanto a su independencia y sus habalidades linguisticas. La mayoría de estudiantes, sobre todo los que al principio están más a disgusto, luego no quieren volver a casa.

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Malta con niños

Las estancias de idiomas en familia suelen presentarse como un rompecabezas para la mayoría de los padres. Hay que conjugar un buen programa de inglés con niños, que permita aprender el idioma y divertirse a toda la familia, con un destino en que las actividades de ocio complementarias también sean adecuadas para todos los componentes de la familia.

En el caso de Malta, la oferta para viajar con niños es más amplia de lo que se podría pensar en un inicio. Así pues, elegir Malta como destino para tu programa de idiomas en familia es una decisión más que acertada.

Disfrutar de la cantidad y calidad de las playas y bahías de las islas de Malta es posible hasta finales de octubre. Los deportes acuáticos como buceo y windsurf se pueden disfrutar todo el año y tus hijos te suplicarán que os deis una vuelta en la divertida banana. También podéis visitar la ventana azul, un pórtico de piedra gigantesco al final de un acantilado.

En Malta los niños pueden vivir además una emocionante aventura medieval, la que ofrece el Palacio Constanzo. Esta antigua fortaleza se ha habilitado como escenario donde se presentan distintos personajes que representan la vida de aquella época, como carniceros, yeseros, herreros y hasta un centinela, todo ambientado con luz, sonido y olor.

El viaje histórico llega hasta la II Guerra Mundial, donde toda la familia puede revivir la experiencia de refugiarse de los bombardeos descendiendo a un refugio excavado a mano que se ha restaurado recientemente. Tiene doce metros de profundidad y una longitud de 225 metros.

Aprender ingles en Malta con niños

Si la opción familiar es la diversión total, se puede acudir a la Villa de Popeye o al Parque de atracciones de Playmobil. La primera es el plató donde se rodó la película musical de Popeye. Entre las diversiones disponibles, hay varios espectáculos de animación, varias piscinas o un viaje en embarcación. Por otro lado, el parque de atracciones de Playmobil permitirá a los niños adentrarse en el mundo de la famosa marca de juguetes como un personaje más.

Para remediar el calor podéis acudir en familia al parque acuático “Splash and fun”, provisto con la piscina de olas más grande de uropa, toboganes, rampas y hasta un parque de dinosaurios. Como no todo debe ser para los niños, los mayores también encontrarán sus espacios de relajación.

Por último, si durante nuestro programa de inglés familiar en Malta queremos optar por actividades donde se pueda estar en contacto con animales, siempre se puede visitar el Parque Marítimo del Mediterráneo, donde los visitantes se pueden bañar con delfines y leones marinos, así como observar a los pájaros exóticos y a los reptiles que viven en él. El Parque Zoológico es otra opción  a visitar, en el que hay una diversidad de animales como ciervos, llamas o monos.

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Aula Inglés. Idiomas y experiencias.