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La mejor forma de aprender inglés, al contrario de lo que podemos
pensar, no es estudiando, sino hablando con otras personas en inglés,
si son nativos mejor. La fluidez, como en tantas otros asuntos de la vida,
sólo se coge practicando. Y para ello, tenemos que perder el miedo
a equivocarnos, a que no nos entiendan, a lo que puedan pensar los demás,
a que se nos note el acento español, etc.
Si te sientes ridículo hablando inglés, piensa como se
sentiría la persona que tienes en frente hablando español,
y comprenderás que, al fin y al cabo, un idioma sirve para comunicarse;
que tenga unas reglas para que sea más universal y que tú
no te las sepas todas, es lo de menos. La persona que tienes delante,
quiere comunicarse contigo, ¡hazlo posible! Lo importante no es
el nivel que tengas, sino “el morro que le eches”, esto es,
utilizar tu ingenio y tu cuerpo para expresarte cuando te fallen las palabras
o la gramática.
A continuación te damos algunos consejos para que pierdas la timidez:
- Los buenos conversadores lo son porque siempre tienen tema de conversación:
o porque hacen tantas cosas que siempre tienen cosas que contar; o porque
se lo preparan. Si sabe que va a ir a una fiesta, piensa por el camino
qué temas pueden interesar a la personas que van a la fiesta.
Si va con unos amigos de viaje de fin de semana, busca previamente información
sobre el tiempo, el destino o actividades turísticas en la zona.
Así que todos los días, cuando vayas en el bus o caminando
a clase, puedes pensar qué puedes contarles a tus compañeros
de clase sobre tu vida, o sobre España. Como estás en
un ambiente totalmente diferente, todo lo que cuentes será interesante.
- Si al principio te cuesta más hablar, otra buena técnica
es preguntar. Si muestras interés por las aficiones de tus nuevos
amigos, o cómo es su día a día en su ciudad, no
sólo irás perdiendo la timidez, sino que además,
aprenderás un montón de cosas nuevas, que podrás
contar a su vez a otras personas. Recuerda que escuchar no sólo
consiste en oír. Deja a la otra persona que termine sus frases,
y vuelve a indagar con nuevas preguntas sobre su narración. Si
eso lo acompañas de un paseo y un helado, ¡tendrás
la tarde perfecta!
- Si realmente los primeros días te sientes más tímido
de lo habitual porque todo es nuevo, y el inglés que se habla
te parece mucho más complicado que el que te enseñaron
en España, dilo a los demás. Dile a tu familia y a tus
nuevos compañeros que te alegras de conocerles, pero que eres
tímido y tu nivel de inglés oral es bajo. Prepara esas
frases en inglés con tu monitor y sonríe al pronunciarlas.
No te aísles de los demás en los descansos y las actividades,
aunque hables poco. De esa manera, tus nuevos amigos no pensarán
que no eres simpático, sino que simplemente necesitas un poco
de tiempo, y te hablarán despacio. Verás que con un poco
de paciencia y envolverte del idioma, en cuanto te relajes un poco,
las palabras te saldrán solas.
- Cuando vayas manteniendo tus primeras conversaciones, no seas demasiado
exigente contigo mismo. Habrás hablado despacio, expresándote
con las manos, y con acento español, ¡pero te has hecho
entender y has entendido! Siéntete orgulloso, y piensa que cada
vez lo harás un poquito mejor.
- Piensa que a veces no se trata de decir mucho, sino de lo qué
dices, y cómo lo dices. Sé atento con los demás,
di siempre “please” y “thank you”, respeta las
diferencias y las normas, y sobre todo, sonríe. ¡En unos
días tendrás un montón de nuevos amigos!

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