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Las áreas rurales y pequeñas poblaciones
cuentan con un servicio de rutas de autobuses locales. Aunque extremadamente
puntuales, como todo en estos países, las líneas de autobuses
no son tan extensas ni frecuentes, sobre todo por las tardes/noches, como
estamos acostumbrados en España. Además, como hacen muchas
paradas, los viajes pueden ser largos, pero siempre puedes disfrutar del
paisaje desde la planta de arriba. Consigue un “timetable”
con los horarios de los autobuses y así evitarás largas
esperas, sabrás a qué hora llegas a tu destino, o si tienes
que coger un taxi para volver a casa por la tarde.
Las tarifas varían, dependiendo de la duración de tu viaje
y los billetes se pueden comprar directamente al subir. En Londres, en
cambio, debes comprar el billete antes de subir en las máquinas
que están ubicadas en todas las paradas de autobuses. Londres cuenta
además con una extensísima red de metro (“underground”).
En la mayoría de las ciudades puedes comprar billetes semanales
o mensuales, con un ahorro considerable. Tu monitor te ayudará
a gestionar el “bus pass”.
Por este motivo, las bicicletas son una excelente opción para
trasladarte, además de ayudarte a mantener tu condición
física. Muchas ciudades tienen carriles especiales para las bicicletas
en las principales avenidas, así que no tendrás que circular
entre el tráfico. Existen numerosas tiendas de alquiler de bicicletas
a buenos precios.
Llevar casco al circular en bicicleta no es obligatorio en estos países.
Sin embargo se recomienda su uso por tu propia seguridad. Si circulas
durante la noche, es recomendable llevar ropa fosforescente y luces, así
como tener un buen candado.
Una de las mejores maneras de conocer las ciudades inglesas e irlandesas
es a pié, sobre todo porque en muchas las zonas céntricas
son peatonales. Te darás cuenta de que en la mayoría de
las ciudades todas las atracciones turísticas se encuentran a una
distancia relativamente corta una de otra, y caminar a tu propio ritmo
te permitirá fijarte en las cosas que te llaman la atención.
Cuando visites algún lugar por primera vez, asegúrate de
que tu primera parada sea el Centro de Información Turística
(“Tourism Office”), existente hasta en los pueblos pequeños.
Se encuentra por lo general cerca del la estación de tren o en
el centro de la ciudad. Allí te podrán facilitar un mapa
de la zona y sugerirte los puntos más interesantes de acuerdo a
tus inquietudes.
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