¿Qué voy a comer en un país anglosajón?

Copyright- VisitScotland/ScottishViewpoint.
En tu país existen muchas costumbres, hábitos y reglas
sociales y seguramente no reflexionas al respecto porque ya estás
acostumbrado a todas ellas. De un país a otro todas las costumbres
varían, y es por eso que el vivir en otro país puede resultar
sumamente interesante y enriquecedor. Notarás diferencias en la
forma de vestir de la gente, en la forma de saludarse, en las costumbres
religiosas, en lo que comen, en la forma en la que se comportan ante distintas
situaciones, expresan sus opiniones, incluso en cómo tratan a los
animales o su actitud ante la puntualidad. Es bueno que te prepares para
cualquier diferencia cultural leyendo todo lo que puedas acerca de tu
país de destino antes de tu partida. También trata de pensar
lo que necesitas comentar a los demás acerca de tus propias necesidades
culturales.
La comida que puedes comprar en un país de habla inglesa refleja
muchas de las influencias étnicas de sus sociedades. La mayoría
de los supermercados venden todos los ingredientes de Asia, África,
el Caribe y América Latina, así como comida de muchas otras
partes del mundo. Cada vez más, se tiende a adoptar un estilo de
vida más saludable y existe una gran variedad de productos orgánicos
y vegetarianos disponible en las tiendas y supermercados.
Se acostumbra a hacer tres comidas al día: desayuno abundante,
almuerzo al mediodía (por lo general es un alimento en poca cantidad
en forma de sandwich o algo de “fast food”) y la cena por
la tarde, hacia las 18h o 19h (6 ó 7 pm). El té es muy popular
y por lo general se bebe varias veces al día en una jarra de cerámica
(“cup”) con un poco de leche. La cena suele consistir no en
un primero y un segundo, sino en lo que entendemos nosotros por un plato
combinado: carne, pizza, pasta o pescado acompañado de patatas
(cocidas, asadas, fritas, en puré, pero siempre patatas) y verduras
cocidas o ensalada con alguna salsa.
Es importante que, desde el primer día, intentes acostumbrarte a los nuevos horarios y no comas a deshoras. Viajar te da la posibilidad de conocer nuevas formas de vida y probar cosas nuevas, que no tienen por qué ser peores ni mejores que las de tu país de origen. Así que intenta ser abierto de mente y probar y aprender a valorar la gastronomía de cada lugar, por muy diferente que te parezca al principio. Piensa que los demás también pueden pensar lo mismo de tus costumbres y comidas y se esfuerzan en conocerlas y comprenderlas. Esta actitud te ayudará a ganarte la simpatía de tus nuevos amigos y, al fin y al cabo, ¿no se trata de hacer algo diferente a la vez que aprendes inglés?.











