Consejos para Padres Consejos para Estudiantes Países de habla inglesa
Cursos de Inglés
Campamentos en España Cursos en el Extranjero Clases Particulares

Dinero de bolsillo (“Pocket money”)

   Inicio
   Cursos Extranjero
   Folletos
   FAQs
   Contacto
   Inscripción
   Opiniones Alumnos
   Clases España
   Cursos de Inglés
   Filosofía
   Recomiéndanos
   A mis favoritos
   Conversor uds.
   Conversor £ - €
   Traductor
   Ventajas
   Reserva de Vuelos
   Seguro médico / viaje / cancelación
   Aviso Legal

Tel: 91 828 19 65

Cursos para Adultos

Trabajo en Inglaterra e Irlanda

Cursos para Jóvenes

Becas del MEC

Cursos en Inglaterra

Cursos en Irlanda

Cursos en Malta

Cursos en Oferta

¡Únete a nuestro Twitter!

 


Cuando nuestro hijo va a realizar un curso de idiomas en el extranjero queremos que no le falte de nada, incluso a veces lo que no tiene ni en su casa en España. Es normal si es su primer período fuera de casa, y sobre todo, fuera del país, que tengamos miedo a que pueda encontrarse en situaciones en las que necesite coger un taxi o comer fuera y se encuentre sin dinero.

Sin embargo, parte también de un curso de idiomas fuera es que nuestros hijos vayan adquiriendo la madurez de manejarse de manera independiente, y ahí se incluye el que aprendan a administrar su propio dinero.

Debemos tener en cuenta que normalmente el estudiante lleva todos los gastos “gordos” incluidos en el precio del curso y, por tanto, pagados con antelación desde España. Algunas organizaciones no incluyen ciertas excursiones, de ahí la importancia de informarnos bien antes de la salida para calcular el dinero que el estudiante debe llevarse, y de seguir el consejo de la organizadora de los cursos.

Por nuestra parte, no recomendamos que los estudiantes lleven mucho dinero, ya que algunos tienden a no participar en actividades gratuitas de la escuela, o a comer fuera de casa en vez con la familia, alegando que tienen dinero para hacer otras cosas “más divertidas”, o comer cosas que les gustan más, que suelen consistir en “fast food” durante todo el curso. Esto no beneficia ni al bolsillo, ni a su salud, ni a la integración y el aprovechamiento del curso.

Creemos también conveniente que el estudiante sepa antes de la salida de qué dinero va a disponer durante el curso, y que tenga claro que, excepto causas de fuerza mayor, no podrá recibir más dinero. De esta manera, tanto padres como monitores podemos guiarlo a que lo reparta en un presupuesto diario, y el dinero extra para compras personales, para regalos a la familia, etc. Lo mismo creemos que debe ser aplicable al saldo en su teléfono móvil para que luego no vengan sustos en las facturas.

Hace años era bastante habitual el uso de los cheques de viaje o “traveller cheques”. Sin embargo, en la actualidad, con la extensión del uso de la tarjeta de crédito y del euro, se recomienda ésta última (con un “saldo máximo), junto con dinero en efectivo (ya en libras en el caso de Inglaterra). En cualquier caso, el dinero, efectivo o de plástico, debe guardarse escondido en la maleta y bajo llave.